martes, 14 de junio de 2016

LOS 5 ERRORES QUE NO PUEDES COMETER ANTES DE COMPRAR UNA FINCA RÚSTICA

Si no quieres encontrarte con una sorpresa en el momento de acudir a la notaría a firmar una compraventa o permuta, o incluso después cuando ya estás disfrutando pacíficamente de tu terreno, es recomendable seguir unas pautas que te pueden evitar más de un quebradero de cabeza.


1.- No puedes firmar sin conocer la existencia de cargas, hipotecas, embargos, servidumbres, etc sobre la finca. La manera más sencilla y por poco menos de 4€ de saber las cargas y limitaciones que tiene la finca es acudir al Registro de la Propiedad correspondiente al término municipal donde esté la finca. Con solicitar una nota simple registral es suficiente, en la misma constará si existe alguna hipoteca, embargo o  servidumbre que afecte a la parcela. Igualmente constará la superficie que figura en escrituras y el titular actual de la finca (¡ojo!, puede ocurrir que haya otro titular posterior porque la finca ha sido vendida a otra persona, en este caso si tu la registras primero tendrá preferencia sobre la misma)

2.- No pues  firmar sin saber si existe algún arrendamiento rústico sobre la finca, hay que acudir igualmente al Registro de Arrendamientos Rústicos de tu provincia y pedir un certificado con estos datos, aunque al no ser obligatoria la inscripción no estarán todos anotados. En todo caso conviene informarse a través de otros agricultores de la zona si la finca está siendo cultivada por un tercero, o de cualquier dato que nos pueda revelar la
posible existencia de un arrendatario, pues en este caso aunque el propietario no lo señalase en notaría el arrendatario podría tener derecho de retracto y tener preferencia para adquirir la finca (aunque en este caso te devolvería todos los gastos invertidos en la compra y el precio de la misma)

3.- No puedes firmar sin tener una idea real de la superficie de la finca, en este caso lo más seguro sería una medición pericial, pero si no queremos hacer esa inversión, lo que podemos es obtener un plano o certificado del Catastro y una fotografía del SIGPAC, y comprobar si la superficie que aparece en la nota simple del Registro (es lo que pondrá en las escrituras), la que aparece en Catastro y en SIGPAC coinciden, Si coinciden o la diferencia es mínima nos dará idea que la superficie es la correcta, aunque habrá que hacerlas coincidir con un medición georeferenciada

4.- No puedes firmar sin saber si se tiene alguna deuda de riego. Si la finca es de regadío, también conviene acudir a la Comunidad de Regantes a preguntar si está al corriente de pago de todas las cuotas de riego y obras.

5.-  No puedes firmar sin saber si está al día de los recibos de contribución. Conviene pedir al propietario los 5 últimos recibos de contribución (IBI, impuesto de bienes inmuebles) debidamente pagados, y sino habrá que acudir al Ayuntamiento a comprobarlo.

Fuente: www.agronewscastillayleon.com/blog/celia-miravalles 
Celia Miravalles, abogado